viernes, 6 de mayo de 2016

Quiéreme libre

Recuerdo como ayer, en la ultima parte de la clase y analizando el dibujo que le había hecho a su madre por el cumpleaños, llegamos a una pequeña conclusión. Esa conclusión resaltaba que ella, a pesar de tener 5 años, parecía que le estaba intentando decir con el dibujo a su madre que la quisiera, pero que la quisiera libre.

Ese hecho me hizo recordar profundamente este domingo. Ese día yo le 
entregué una carta a mi madre en la que le decía algo muy similar.

Entre otras cosas que le agradecía y le pedía, le dije que me dejara mi espacio, que me dejara ser libre y cometer mis propios errores para aprender de ellos, que no me cortara las alas y me dejara volar. 

Su respuesta, me resulta dura recordarla. Un silencio seguido de palabras escritas en otra carta a modo de respuesta y en mensajes, que me hicieron sentir profundamente mal. Me hicieron llorar mucho, muchísimo.

Quizás no entendió que yo no le reprochaba nada, pues también decía lo orgullosa que estaba de todo lo que consiguió con su esfuerzo, pero no. Ella se quedó con lo malo, como muchas veces suele pasar. 

Sé que para una madre ha de ser duro escuchar esas palabras, o leerlas, pero aceptar los errores y pedir perdón por ellos, nunca está de más. 

Espero que llegue el día en el que se dé cuenta, en el que lamente el daño que me hizo con sus palabras y vea que yo no pretendía herirla, sino decirle que me dejara volar, vivir mi vida con responsabilidad, pero tomando yo mis propias decisiones acerca de lo que considere lo mejor para mi. Que si fuera una chica irresponsable o problemática, lo entendería. Entendería sus miedos o sus frustraciones, pero esta vez, no es el caso. 

Espero que llegue el día en el que me quiera libre, me deje ir, pero también me acoja al volver. 
Ese día en el que se dé cuenta de que solo tenemos una vida y esa vida hay que vivirla al máximo, sin lamentaciones y haciendo todo lo que se considere oportuno. 
Ese día en el que nuestros caminos se vuelvan a unir y nuestros brazos se junten en un abrazo. 
Ese día en el que los "te quiero" se digan más a menudo y no solo cuando hay visita o es un día señalado. 

Ese día todo habrá cambiado, ese día me querrá libre.

Educación Infantil

Esta entrada quería hablar de un tema en el que durante mucho tiempo lo he escuchado y me han dicho varias veces a lo largo del curso y antes de este. Este tema es que nuestra carrera se suele asociar siempre a "pinta y colorea" o que es "muy fácil porque solo es cuidar de niños y enseñarles un par de cosas", y una larga lista de ejemplos de este tipo. Por lo que quería romper con estos mitos. 


La Educación Infantil, palabras por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, es la etapa educativa que atiende a niñas y niños desde el nacimiento hasta los seis años con la finalidad de contribuir a su desarrollo físico, afectivo, social e intelectual. Se ordena en dos ciclos: el primero comprende hasta los tres años; el segundo, que es gratuito, va desde los tres a los seis años de edad. Teniendo carácter voluntario, este segundo ciclo se ha generalizado en toda España, de modo que en la actualidad prácticamente el 100% de los niños y niñas de 3 a 6 años acuden al colegio de manera gratuita. La escolarización temprana se considera un gran logro que incidirá positivamente en la mejora del rendimiento escolar futuro, por eso otras iniciativas como el Programa Educa 3 fomentan ahora la creación de nuevas plazas educativas para niños de menos de 3 años".


La Educación Infantil no es tan simple como la pintan algunas personas.Nuestra carrera es el primer escalón de la educación que recibirá ese niño a lo largo de su vida, así que por eso es importante, porque sentará las bases de la lectura y escritura, de su forma de ser, de su autoestima, sus ganas de aprender...También por otra parte la etapa infantil es crucial porque en este marco de tiempo se aprenden muchas cosas en muy poco tiempo,y se da un gran salto desde que nace hasta los 6 años. Otra de las características es que los niños a esta edad ya tienen el 95% del tamaño del cerebro de una persona adulta, así que es clave los cimientos de su enseñanza que se da en la Educación Infantil. Por otra parte, la educación del niño no solo es obligación de la escuela, si no que la escuela y la familia tienen que ir conjuntamente hacia la educación del niño.Así que hay varios motivos por los que es importante nuestra carrera y no se infravalorice como se hace en la actualidad en la sociedad.

jueves, 5 de mayo de 2016

Llorar no te hace más débil, depura el alma.

El jueves pasado salió el tema de llorar. A mi compañera Belén, al contar un suceso personal se le saltaron las lágrimas, pidió perdón y Pilar dijo “llora mujer, no pasa nada”. Muchas contaron experiencias personales, se desahogaron y alguna que otra lloró.
Yo también conté mi experiencia. Hace cosa de un mes que no consigo llorar, desde que 
ocurrió un suceso en mi familia que me impactó. No voy a entrar en detalles, pero sufrí mucho, y entre nosotros se dijeron cosas que dolían, y que nos hacían daño. Lo hablamos y se solucionó el problema, pero algo cambió en mí.
Aunque el suceso fue impactante para mí, no me provocó ni una lágrima. Yo, que siempre he sido un poco llorica, sobre todo con las pelis, pero en general también. No lloré. Sentí como todo me lo tragué, y fue directo a mi estómago, que me dolió bastante durante esa semana. Fue como morder la manzana envenenada y en vez de escupirla, me la tragué.
Yo sentía que necesitaba echar esos sentimientos fuera de algún modo, pero mis ojos no estaban por la labor, no me ayudaban. Decidí olvidar el tema, apartarlo a un lado, intentando autoconvencerme de que si no pienso en eso lo olvidaré y a otra cosa mariposa. Pero las cosas no son así, no puedes olvidar hasta que no te enfrentas al problema, cara a cara, y le dices “eh tú, es hora de que arreglemos esto.” Así se solucionan las cosas.
La foto de la derecha, me la hice hace un tiempo, pensareis que no tiene sentido hacerse una foto llorando ¿verdad? Para mi si lo tiene, porque no es malo recordar cuando estamos tristes, y ese día lo estaba, y fueron de las lágrimas más sinceras que han salido de mis ojos. Sentí la necesidad de hacerme la foto, y creo que no esta mal ponerla en esta entrada. Porque no deberíamos avergonzarnos de llorar, ya que en realidad es un placer que el cuerpo te permita liberarte de una forma tan simple como expulsar agua salada que emana de tus ojos. Ojalá todo fuera tan sencillo como eso. Y aunque no lo creas, cuando no consigues que salgan esas lágrimas, lo echas de menos, echas de menos esa sensación de sentir que has sacado todo lo que te hacía daño. 
Es muy triste que en nuestra cultura, y en la mayoría por lo que sé, esté mal visto que los hombres lloren, y se les insulta cuando lo hacen, ¿por qué? Se tiende a decir que llorar es cosa de débiles, cuando en realidad es cosa de humanos. 
La clase del jueves pasado me ayudó mucho, y fue importante para mí, porque gracias a la pintura saqué parte de esos sentimientos, y me quedé más a gusto, aunque no abandonaron mi cuerpo del todo. Pero lo más importante es que conseguí ponerle palabras a lo que sentía, el simple hecho de contar en clase que no conseguía llorar me hizo ver que tenía un problema, y que aunque me había intentado convencer que ya no me afectaba, seguía ahí.
El viernes me empezó a doler el ojo derecho, veía borroso. No le di importancia y me fui a dormir. A la mañana siguiente me levanté con conjuntivitis y la mitad del ojo hacia abajo lo tenía rojo.
Fueron empeorando los ojos a lo largo de sábado, hasta que me llevaron a urgencias porque lo tenía completamente rojo. El médico me dijo que era una reacción alérgica al colirio.
Ahora mis ojos están bien, se han curado. Pero yo sigo sin llorar, sigo sin sacar esa energía negativa fuera, y la siento dentro. Quiero sacarla cuanto antes, desahogarme.
Sí, cuando no sacas fuera aquello que te hace mal, saldrá por ti, mediante dolores o enfermedades. Como nos dijo Pilar, la gente que tiene mala leche y dice lo que siente no enferma, porque cualquier enfermedad es una violencia ejercida hacia afuera. 
Pilar me dijo que cuando no lloramos es por miedo a sentir que somos débiles y vulnerables, y por eso nos creamos una coraza. Yo no quiero tener esa coraza, sólo consigo hacerme daño intentando hacerme la fuerte. Estoy incubando deshacerme de ella, y la primera lágrima será la prueba de haberlo conseguido.

Porque llorar, no te hace más débil, sino que depura tu alma.

Correr y liberar tensiones

 Recuerdo como en la última clase, hace una semana, pude conversar un rato con Pilar y preguntarle acerca de un tema que llevaba días notando.

Se trataba de un dolor en la zona del pecho que yo rápidamente ligue a la situación que estaba viviendo.
Aun así, quise consultarlo con Pilar y me di cuenta que todas esas emociones acumuladas y que no había sacado y mostrado, junto con la vulnerabilidad que estaba sintiendo, hacían que yo sintiese esa sensación de malestar y como si no pudiese respirar del todo bien.

Pilar me comentó que lo más complicado sería saber qué cosas en concreto me estaban haciendo sentir así, pero yo lo tenía muy claro. Por eso, en cuanto salí de clase decidí que lo mejor era hablarlo con esa persona y así empezar a arreglar las cosas y sentirme mejor.

Llevo un año saliendo a correr en mis tiempos libres, cuando siento que necesito liberar tensiones o simplemente cuando mi prima o mi hermana quieren acompañarme.

Parece mentira que hace poco más de un año yo odiara correr, pero que por iniciativa de mi prima, quien me animó a empezar a correr siguiendo un programa, que iba aumentando la intensidad progresivamente, descubriera que a través del ejercicio se pueden liberar muchas emociones también.

Yo llevaba ya como un mes sin salir por tener que empezar a estudiar y hacer todo lo que en la universidad me mandaban. Todo eso unido, junto con lo que me estaba pasando a nivel personal, estaba haciendo que me sintiera terriblemente mal y que mi cuerpo me estuviera dando indicaciones de ello. Por ello, tras mi charla con Pilar y su recomendación de que ella solía dibujar, escribir o salir a correr, decidí volver a mi vieja rutina. 

Cogí mis deportivas, mi ropa de correr y salí a olvidarme de todo aquello que me estaba pasando. Después de correr, fue increíble la sensación de calma y paz que pude sentir. Aunque parezca mentira, ese dolor de pecho, había desaparecido. 
Por es, en esta semana, correr se ha vuelto a convertir en una rutina más de mi día a día; una rutina que había quedado en el olvido y que gracias a Pilar y a ese malestar, he vuelto a recuperar.

He de decir que siempre suelo correr por la misma zona y que, después de correr, me gusta quedarme mirando este estanque y pensando sobre todas las emociones que he ido sintiendo mientras corría (cansancio, calor, "venga un poquito más"...) a la vez que todo aquello que me está pasando en esos días y de lo que me olvido mientras corro.

Parece mentira que un acto tan simple como salir a correr, o ya simplemente salir a andar, pueda hacer que liberes esas tensiones que llevas dentro. Esas angustias que por cualquier razón no has liberado en su momento y te acaban pasando factura.

Doy gracias a Pilar por haberme ayudado en un momento en el que, en cierto modo, no sabía que es lo que realmente me estaba sucediendo, por hacerme recuperar una vieja costumbre que ya había dejado atrás y por hacerme ver que, si tratamos las emociones internas, por muy malas que sean, siempre acabarán siendo menos negras. 


viernes, 29 de abril de 2016

Una clase sin igual, 28 de abril.

La clase del jueves 28, fue fantástica. En primer lugar hablamos del número 16 y las sincronías producidas durante la excursión a Sigüenza, fueron 16 los que faltaron, 16 brujas, 16 Blancanieves y probablemente 16 los que no se apuntaron. Increíble. Pilar miró la carta del Tarot de Marsella, la número 16. Era la torre de la destrucción. Estuvimos analizándola, y a mi me llamó la atención que la carta tenía los mismos colores que Blancanieves; azul, rojo, amarillo y blanco. En la cima de la montaña había una llama de fuego, el fuego que llevó Pilar durante la errancia arquetítica, aunque a mí me parecía un dragón. 
Me encanta analizar imágenes, decir lo que vemos.
 Sólo con mirar la carta me vinieron miles de historias a la cabeza, lo primero que imaginé fue un hombre cayendo de la torre que estaba abierta, el hombre de atrás parecía que se asomaba para contemplar la escena, o quizá también se cayó de la torre. Impregnando positivismo en aquella imagen, imaginé dos enanos haciendo el pino al lado de la torre, disfrutando del paisaje.

También tuvo lugar una sincronía personal. Pilar explicó que esos dos seres representaban la dualidad, la polaridad. Y que coincidencia que yo lleve una semana con la dualidad rondando por mis venas; el bien y el mal, la parte oscura de nosotros y la que mostramos constantemente. La verdad me impresionó que sólo nombrara la palabra; dualidad.

Lo que está claro es que dedicando unos minutos únicamente a mirar algo y tratar de extraer información sobre eso, puedes encontrar más sincronías de lo que piensas.
Tras el descanso procedimos a la actividad de pintar. Nos encontramos frente a un papel en blanco, una tábula rasa, y varias pinturas, con una premisa muy clara; no pensar. 


Teníamos que dejar que fluyera nuestro inconsciente, sin pensamientos ni figuras de por medio. No corazones, no árboles, no montañas, no a todas las figuras. Mentiría si digo que desde el principio me pareció fácil el “no pensar”, pero no fue así, al principio dibujé una especie de cárcel, con un círculo rojo enjaulado, no pensé en dibujar eso, pero me salió sólo, sin embargo era una figura y no me sentía satisfecha, por lo que comencé a pintar con la mano izquierda, y me acabó saliendo una montaña. Me di cuenta que aunque intentase dibujar sin pensar mis manos acababan trazando imágenes ya existentes en el papel. A continuación comencé a hacer garabatos, cerraba los ojos para concentrarme, color azul, verde, rojo, negro y otros. La emoción no era positiva, como comenté en clase me cuesta nombrarla, me atrevo a decir que era desorden, caos, agobio, decepción, miedo… Fuera como fuese, siempre, predominaba el negro, se comía todos los colores, los absorbía predominando sobre el dibujo. Ponía colores encima para darle luz al dibujo pero la oscuridad se apoderaba de nuevo. Me sentía frustrada por no sacar luz a mi obra. 

Fue curioso un fenómeno que tuvo lugar con la fusión de dibujos de mi amiga Paula, ella empezó a hacer un dibujo de tonos claros, azul, marrón miel, amarillo, y con alguna raya negra. Me encantaba su dibujo, un cuadro abstracto de chorretones de pintura, que seguramente si lo hubiera hecho alguien con prestigio podría permitirse adjudicarle un alto precio. Sin embargo a medida que yo dibujaba, su dibujo se ennegrecía, cubriendo esa primitiva obra que me gustaba, hasta que acabó caótico como el mío. Fue entonces cuando percibí que la había contagiado mi mala energía, mi oscuridad, y ella la había plasmado igual que lo estaba haciendo yo. Confieso que me sentí culpable por eclipsar su claridad. 

Después de pintar hablamos y compartimos nuestras experiencias, fue una ventaja que fuéramos pocas, porque eso generó un ambiente de confianza donde pudimos decir cosas que nos guardábamos, y Pilar con sus consejos nos ayudó. 

A continuación dibujamos de nuevo con una nueva premisa, pensar en una emoción buena, y dibujarla, sin figuras, pero plasmar un sentimiento positivo. La energía cambió totalmente en mi cuerpo, los colores eran más vivos, predominaban los círculos sobre el papel, la verdad es que me relajaba dibujarlos, al igual que me relaja dibujar olas. Aunque el dibujo era caótico a mí me gustaba, era mi caos. Al final del dibujo, al ver que mi compañera Paula no quería pintar y estaba  triste, me cambió bastante la energía, por eso en el lado derecho hay una especie de mancha negra. 


Gracias a dibujar conseguí sacar gran parte de sentimientos negativos, me quedé a gusto al verlos sobre el papel en lugar de estar dentro de mí. Al llegar a casa tenía unas ganas locas de seguir dibujando, así que lo hice en mi cuaderno de sueños, añoraba dibujar formas, por lo que dibujé un corazón, y en el lado izquierdo dejé que fluyera el inconsciente, cuyo resultado final fue una especie de mandala, como un sol morado que desprendía luz. 


Mi último dibujo lo hice pensando en sensaciones positivas; cariño y paz. El resultado final fue un campo con un árbol a la derecha, donde predominaba la claridad, entrando un rayo de luz en la esquina izquierda que bañaba el dibujo. Me quedé muy relajaba tras acabar los dibujos, y como el último cuadro me transmitía positivismo decidí ponerlo en mi habitación. 

Esta clase me ha dejado huella, al igual que muchas otras en esta asignatura, y la huella no soló ha sido interna, también externa. La pintura se  quedó impregnada en mi piel, al igual que  las cosas que aprendo durante las cinco horas de cada jueves. 





Ni lo bueno es tan bueno, ni lo malo es tan malo

En la clase de ayer se hablo mucho sobre el significado de los números, entonces personalmente veía necesario hacer una entrada sobre el numero 13, ya que tiene un gran significado para mí.

Siempre se ha dicho que el número 13 no es bueno, y que da mala suerte, véase en películas como viernes 13. Toda superstición tiene su origen y es en la Edad Media. Se ha relacionado con el hecho de que hubo 13 personas en la última cena de Jesús y que este último fue ejecutado poco después, también con el hecho de que un calendario lunisolar seguramente debe tener 13 meses en algunos años, mientras que el calendario solar gregoriano y el calendario lunar musulmán siempre tienen 12 meses en un año. Otra coincidencia es que el Apollo 13 fue lanzado a las 13:13 EST del 11 de abril de 1970 desde el complejo 39 (tres veces trece) y sufrió una explosión en pleno vuelo, poniendo en peligro a los tripulantes y fue necesario abortar la misión.  Entonces con tanta superstición se ha llegado a quitar el número 13 de los portales, edificios y calles, de los asientos de los aviones, se omite en la lotería o no se celebran eventos importantes en ese día, entre otros muchos ejemplos.



Sin embargo para mí el numero 13 no es tan malo, ya que tengo numerosas buenas sincronías con este número. Mi madre y yo nacimos un 13 de mayo y un 13 de junio, mucha casualidad, entonces ninguna de las dos creemos para nada en estas supersticiones, nosotras somos más de creer en que las cosas pasan por alguna razón, entonces para nosotras es como nuestro numero,




Es necesario nombrar que mi graduación del colegio, ese día en el que finaliza una buena etapa de tu vida para comenzar otra totalmente diferente, uno de los días mas importantes de mi vida, fue un 13. 

Mi novio también nació un 13 de julio, y se hizo un tatuaje de un 13 con un trébol, con la intención de transmitir que este número no es tan malo como dicen, y que no hay que tenerle miedo. 







Otros hechos importantes han ocurrido en 13, incluso el día internacional del beso es un 13 de abril, que a mucha gente se le olvida y no le da importancia, y puede que sea por miedo a este número. 

En definitiva, ni lo bueno es tan bueno ni lo malo es tan malo 


martes, 26 de abril de 2016

El laberinto de la felicidad

Aprovechando que este fin de semana (23-24 de abril) han habido numerosos eventos por el día del libro, nosotras queremos tratar también el tema de la lectura y cómo un libro puede llegar a ser tremendamente influyente. 

En este caso, nos referimos a "El laberinto de la felicidad" de Álex Rovira y Francesc Mirallles que yo personalmente, le recomendé leer a Pilar ya que para mí fue de gran utilidad y relevancia a nivel personal y porque considero que trata de manera muy específica y detallada ciertos aspectos que hemos tratado a lo largo de la asignatura.

"Cuando nos dejamos llevar por el éxtasis del canto y del baile, nuestros miedos salen volando y se esconden de la cara oculta de la luna" - El laberinto de la felicidad-
"Bajo nuestros miedos se encuentra el tesoro que andamos buscando"  - El laberinto de la felicidad-

Al escucharme hablar sobre la historia, mi compañera María y yo estuvimos de acuerdo en que es un libro que todos deberíamos leer al menos una vez en la vida ya que, como el propio título indica, te ayuda a encontrar la felicidad, tu felicidad, aquello que te hace feliz a ti y que no tiene porqué ser igual a la felicidad de los demás. Te hace ver y descubrir que la felicidad está en uno mismo y que no deberíamos pasar tanto tiempo buscándola en cosas que quizás nunca alcancemos u obtengamos; la felicidad está más cerca de lo que pensamos, la podemos percibir en el día a día.

                                     

"Créeme: no vale la pena que la busques. La felicidad no se busca, se encuentra. Se encuentra en todas partes y en ninguna, porque la felicidad no es una meta, sino un perfume; el perfume que desprende aquello que está bien hecho" - El laberinto de la felicidad - 

"Cazar una mariposa es como cazar el alma y, el alma se pone en las cosas, pero no está en las cosas" - El laberinto de la felicidad - 


Con este libro puedes aprender y darte cuenta de cómo la mayoría de los obstáculos que encontramos en nuestro camino a la felicidad son imaginarios; los creamos nosotros, son nuestros miedos. Nos da miedo llegar a los lugares que hemos soñado y cumplir un sueño siempre da miedo porque estamos acostumbrados a lidiar con las dificultades, pero no a recibir regalos de la vida. por eso, a menudo nos boicoteamos poniendo muros entre nosotros y lo que queremos conseguir. 
Vemos la felicidad en lo que está lejos, pero en realidad la tenemos mucho más cerca de lo que imaginamos. 

Es curioso como las sincronias llegan a tu vida y te sorprenden: yo (Sandra) encontré este libro en una mesa donde mi abuelo está ingresado y yo (María) lo obtuve porque mi compañera Sandra me recomendó el libro. Ambas tardamos un día en lerlo y acabamos enganchándonos a todos los aprendizajes que íbamos obteniendo de la lectura. 

Creemos que las personas a veces pierden el rumbo de la vida y tratan de encontrarlo buscando lugares equivocados, lo que hace que se sientan más perdidas. El lugar donde se debe buscar es en nosotros mismos; escucharnos y hablarnos, dedicarnos tiempo a nosotros y no tanto al resto de personas y cosas. 

Es un libro cargado de simbolismo y del que nos alegramos que haya llegado a nuestras manos. Ahora creemos que es nuestra labor hacer que llegue al mayor número de personas posibles. 
Si estás leyendo esto, es tu momento, léelo y lo entenderás. 

 

"La risa es algo muy serio ¿sabes? Es el disolvente universal de las preocupaciones. Cada vez que ríes desaparece un problema de tu cabeza" -El laberinto de la felicidad-

sábado, 23 de abril de 2016

Cuando aflora tu lado oscuro.


Durante la excursión estuve atenta a mis sentimientos, como dijo Pilar, los fui escribiendo en una libreta.
Sentí la ambigüedad del frío y el calor, era curioso sentir las dos cosas al mismo tiempo. A veces predominada el frío, otras el calor… También hubo un rato que sentí flato y como si me faltara la respiración, y me agobiaba.
Tuve sentimientos positivos, de risas con mis amigas y relajación al estar en el ambiente rural, sin embargo, por desgracia ese día predominó una sensación negativa la mayor parte del tiempo.  Esto no quita que viviera momentos estupendos, como el reencuentro con mi Blancanieves, donde estuvimos hablando sobre que nos parecía el pueblo, qué habíamos hecho y como nos habíamos sentido (ambas coincidíamos en que solas porque no coincidíamos con los demás de la clase), ella me contó que sentía miedo y por eso se puso a correr cuando yo la encontré. En el pueblo coincidí con algunas de mis compañeras madrastras, la verdad es que me alegraba ver rostros conocidos por el pueblo, y cuando coincidíamos hablábamos durante algunos minutos y me sentía bien. Me encantó conocer mejor a algunas de mis compañeras en el autobús, hablando sobre distintos temas y viendo la cantidad de cosas que teníamos en común. Todas tenemos más en común de lo que pensamos, si hemos elegido la misma carrera, es posible, que nos unan más cosas de las que nos separan. Está en nosotras ir conociéndonos y descubriendo esas semejanzas.


Es curiosa la sincronía que me ocurrió esta semana, porque el martes por la noche tuve un sueño en el que la mitad de mi cara era oscura y con dibujos, no conseguí reconstruirlo entero para contarlo en mi cuaderno de sueños, pero sí recuerdo lo de la cara y un triste sentimiento. Por la mañana, el miércoles, me levanté con la necesidad de reproducir en mi cara la imagen de mi sueño, y casualmente me dibujé el lado derecho. Estuve dándole vueltas a las caras que muestran la gente, diferentes según la persona, o la situación en la que está, caras felices y caras tristes. Es difícil que alguien consiga conocerte en tu totalidad, porque para ello tendría que conocer en cierto modo todas tus caras. 

Creo que todos tenemos una parte oscura y otra más iluminada, no significa que sea buena o mala cada parte, pero si opuesta. Con mi transformación en madrastra salió mi parte oscura a la luz, y la sentí presente durante toda la semana. Me sentía ausente y distante, como con una coraza donde revotaba todo aquello que me afectaba de fuera. Incubé mi personaje de forma personal, y sentía menos miedo hacia mi entorno. En cierto modo es lo que reflejan las películas, que los malos nunca tienen miedo, sino que son temidos. Lo extraño de mi incubación es que a medida que tenía menos miedo de lo que me rodeaba, sentía más miedo de mi misma.







Esto me recuerda a la experiencia de la anterior clase, donde nos miramos con personas de clase durante dos minutos. Era totalmente distinto mirar a una u otra persona. Lo que si estoy segura, aunque ya lo pensaba anteriormente, es que los ojos son el reflejo del alma. Mirando a los ojos a una persona conoces una parte de ella que normalmente no te muestra, o no te fijas lo suficiente para percibirla. Hay ojos que muestran tristeza, otros alegría, inseguridad, vergüenza, comprensión, diversión, nerviosismo, y podría continuar la enorme lista. Y según la persona a la que mires tu reaccionas de forma distinta, pues te hace sentir aquello que reflejan sus ojos. Con dos compañeras no parábamos de sonreír, pues nuestras sonrisas nos contagiaban mutuamente y no conseguíamos estar serias, sus ojos me transmitían alegría, cariño, y era una sensación que me gustaba. Sin embargo con una persona sentí algo distinto, ella me miraba fijamente, con un rostro inmutable, y su mirada generó que yo me mantuviera inmóvil y sin cambiar ni una facción de mi rostro. No me sentí incómoda sino todo lo contrario, como quien se mira en un espejo durante un rato. Me quedé sorprendida, y el tiempo pasó volando, no sabría como explicarlo, pero era como si me hubiera visto reflejada en sus ojos.
Soy de esas personas que se fijan mucho en la mirada, ya que transmite mucho de las personas, quizá por eso me gustó esta actividad, aunque al principio me ponía un poco nerviosa.
 Creo que la sonrisa se puede fingir, pero la mirada... Es mucho más complicado disimularla si estás mal, el brillo de los ojos es el primero en delatarte. 

viernes, 22 de abril de 2016

Sacando nuestro lado creativo

Lo que hicimos en la última clase me encantó, es algo que deseaba hacer y que es la primera vez que hacemos en la carrera, y es pintar con los dedos.

La verdad es que hemos dejado volar nuestra imaginación y cada uno ha expresado lo que ha sentido simplemente con los dedos, la pintura y un papel, y con esto la verdad es que poco a poco vamos sacando nuestro lado creativo que llevamos dentro, que tampoco nos viene mal para ser futuras maestras.


Personalmente tenía una idea de lo que quería transmitir con mi dibujo, y era tranquilidad, entonces pensé en un cuadro que tengo en mi habitación, que es del amanecer en un paisaje muy similar al del rey león. 


Quería hacer un dibujo similar al de mi cuadro, porque el rey león ha sido mi película favorita desde que era pequeña, además una de sus canciones me transmite mucho, que es la de Hakuna Matata, significado muy parecido al del tópico Carpe Diem. La canción es cantada por los conocidos personajes llamados Timón y Pumba, y de ellos aprendí que ningún problema nos tiene que hacer sufrir, que tenemos que vivir felices día a día y sin preocupaciones.                                       



Me puse a pintar con los dedos, intente reproducir mi cuadro y la verdad es que estaba muy feliz mientras dibujaba, ya que lo que estaba dibujando me traían muy buenos recuerdos. Me puse a mezclar colores y tampoco salió demasiado mal


Sin duda ha sido una de las mejores clases, yo creo que todos estábamos felices, nuestras sonrisas lo decían todo. Con lo que me quedo es que he podido sacar un poco mi lado infantil, y que he podido transmitir lo que quería en ese momento.



jueves, 21 de abril de 2016

BLANCANIEVES Y BRUJAS POR SIGÜENZA

Este día la clase nos fuimos a Siguenza y estábamos divididos por Blancanieves y Brujas.Cuando llegamos al pueblo subí una cuesta para investigar la ciudad.Al rato de estar andando me encontré  con una parte del castillo.Las paredes de este eran bastante altas.
Hice esta foto ya que me gusto el castillo aunque lo viera por fuera.La relación que hice con los muros del castillo fue que normalmente las ciudades se hacen dentro de estas o también puede ser que dentro de los castillo se esconde algo valioso.Este hecho lo relacione con la realidad ya que pensé que las personas pueden dejar que la gente las conozca pero siempre habrá una parte que nunca sabrás de esa persona a no ser que sea que te lo cuenta,ya que serán cosas personales para ella.Es decir,he relacionado el castillo con un caparazón de una persona,ya que todos en cierta medida la tenemos. El castillo seria la fortaleza y lo que intentaríamos es protegerla.

Por otra parte en la ciudad no había mucho ruido, lo único que escuchaba con claridad eran  los pájaros y de fondo escuchaba los coches que pasaban cerca del pueblo. Este acontecimiento también lo llegue a relacionar con la parte interior de ese caparazón que esta tranquilo y protegido ante cualquier posible daño. El leve viento que soplaba y la poca gente que encontré que fuera del pueblo,hizo que me diera la sensación de estar apartado de la gran multitud que suele haber en las grandes ciudades.

A continuación dejo algunas fotos de la cuidad que me gustaron o que me llamaron la atención.
En mi opinión esta actividad ha hecho que piense en cosas que normalmente no lo hago.La pregunta que llevaba incubada era ¿has encontrado lo que buscabas? Y la respuesta de esta pregunta es que sí, he encontrado lo que buscaba, ya que por un montón he encontrado con una parte de mi que es difícil que salga.

viernes, 15 de abril de 2016

Mirar a los ojos

En la última clase que tuvimos antes de pintar con las manos hicimos una actividad que me llamo mucho la atención. Esta actividad consistía en que tenias que mirar a los ojos de la persona que tenias en frente durante unos 2 min. Cuando pasaba ese tiempo te tenias que cambiar un sitio a la izquierda. En la última persona mientras estábamos mirándola , la compañera Almudena, iba guiándonos y diciéndonos que imagináramos como era su vida y su familia.En la actividad pasamos por 5 personas distintas, después fuimos retrocediendo y hablábamos con esa persona de lo que habíamos sentido a mirarla.

Esta actividad desde mi experiencia me hizo darme cuenta que con cada persona sentía cosas diferentes. Cada una de las miradas tenia algo único y especial que las demás no tenían. Cuando miraba a cada una de las personas que miré, intentaba descubrir como era esa persona, cuales era sus buenos momentos y cuales no tanto..., es decir, intenté recrear como seria la vida de esa persona fuera de la clase. 

Me gusto mucho la actividad debido a que creo que tiene razón la frase, " los ojos son el reflejo del alma", ya que cuando estamos contentos o cuando estamos tristes, se nos nota en la mirada. Cuando una persona esta contenta, se le nota en los ojos como que le brillan más, mientras que cuando está triste ese brillo de ojos es menor de lo que normalmente es. Además que una simple mirada puede expresar más que cualquier palabra. 

Por otra parte dependiendo de como nos mire a una persona, quería decir una cosa. Cuando se le sostiene la mirada esa persona mientras habla quiere decir que esta interesado en lo que dice. Mientras tanto cuando se mira para el suelo o para otro lado significa que tienes vergüenza o que no te interesa lo que esta hablando la otra persona. No solo hay estos significados, si no que hay muchos más, aunque estos son los más básicos.

jueves, 14 de abril de 2016

Pintando con los dedos


Pintar con las manos y dejarse llevar por lo que poco a poco va diciendo tu cuerpo es algo que muy pocas veces hacemos. 

Muchos dirán que es una guarrada, pero qué importa lo que diga la gente si tu eres feliz estampando tu mano llena de pintura contra el papel, si quieres dejar plasmado de una manera diferente aquello que pasa por tu cabeza. Que si es una guarrada como se dice, yo quiero más guarradas así en mi vida.

El no parar de sonreír con eso que estás haciendo en el momento no tiene precio, nuestras caras lo decían todo.   

Yo en esta entrada quiero compartir el proceso por el que fui pasando. Recuerdo que al principio empecé con un pequeño corazón rojo. esto se debe a que últimamente estaba anímicamente baja, cuando pensaba que las cosas no podían ir peor, apareció una persona en mi vida (concretamente el pasado 8 de abril) que me hizo ver las cosas desde otra perspectiva. Me levantó e hizo que todo cambiara; que eso que daba por perdido, lo intentara una vez más. Por eso, empecé dibujando un corazón, porque sentía como desde ese día poco a poco esa mala racha iba quedándose ahí en silencio, como vino, y ahora vienen tiempos mejores, mi corazón late con fuerza como lo hacia antes. Las ganas de comerme el mundo han vuelto. 

 Quizás sea esa también la razón por la que al final de mi proceso, de mi tarde de dibujos, quise hacer un resumen con "en todo caos hay algo que te salva" dentro de un corazón y un gran borrón al rededor. Esa es a la conclusión a la que he llegado en estos días en los que, con ayuda de esa persona, pude superar el caos por el que creía que estaba pasando.

Volviendo al proceso, después de corazón, decidí estampar mi mano en todo sitio que me pareciera oportuno: en mis dibujos, en los de compañeros que me dejaban... La mano, para mi, es una de las partes del cuerpo más importantes y a la que muy pocas veces valoro. Mi vida, al igual que la tuya, sería muy distinta si no tuviera manos, si no pudiera realizar con ellas todo lo que hoy y en cada segundo de mi vida, hago con ellas. No hay dos huellas dactilares iguales, por lo que no hay dos manos iguales. Esto hace que cada uno de nosotros seamos más especiales.

 

Como desde que empezó la asignatura, me gusta hacer referencia a mi abuela ya que es una asignatura que, aunque no de forma física o presencial pero sí de manera emocional, me ha unido mucho a ella. Por eso, después de hacer esas cosas, decidí volver a llevar una pequeña parte de mi antídoto a la realidad. 
Recuerdo que mi antídoto era escribir en un papel aquello con lo que me quede ganas de decirle antes de que se fuese; pues bien, "para mi, siempre serás mi pequeña" es algo que siempre me decía. Me recordaba que no le importaba la edad que tuviera, para ella siempre iba a seguir siendo "su pequeña". Por ello, quise recordarselo de algún modo porque sé que, esté donde esté, ella lo habrá visto y sonreído. 


Tampoco pude pasar por alto a mi madre y a mi padre, estamos pasando por momentos no muy buenos así que una subida de ánimo y demostrar que estoy aquí para lo que haga falta, no viene mal. 

De esto último me quedo con la cara de mi madre al ver que ese pedacito de papel, aunque fuese algo insignificante, se lo había llevado de recuerdo. Como ella me ha dicho: "pensé que no lo ibas a traer, muchas gracias por acordarte". Su cara al verme entrar por la puerta de casa enseñándoselo, no tenia precio. Parecía que le traía el boleto ganador de la lotería, pero ¿qué mayor lotería que los pequeños detalles que se dan porque sí?

Hay que dejarse llevar, sacar lo que uno lleva dentro sin importar lo que digan los demás. han habido dibujos muy bonitos, más bonitos que los míos diría incluso, pero si son simples dibujos y no hay nada tras ellos, creo que poco valen entonces.



Si algo he aprendido de ellos es que las cosas cuando se hacen con cariño (o amor como dicen ellos), salen mejor. Por eso, en esta tarde he querido dar todo de mi, hacer cosas un poco más personales, aunque a veces está bien eso de dibujar por dibujar. 



Sin duda, ha sido una tarde fantástica en la que nuestras sonrisas, comentarios, canciones que íbamos poniendo... lo iban diciendo todo. 
Me quedo con que he podido sacar mi "yo" más personal de una manera más creativa, pocas veces lo hago. Ha sido una clase genial, de la que he disfrutado y aprendido mucho a nivel personal y emocional; entender un poco más aquello por lo que he pasado últimamente, valorar esos pequeños actos que ciertas personas han ido haciendo por mi y quedarme, como siempre, con el lado bueno de las cosas. 

Mi cuaderno de sueños.

En Semana Santa decidí empezar una aventura, escribir mis sueños. Desde entonces he estado anotando todos los sueños que he tenido, o al menos todos los que recuerdo.
He de decir que yo era de las personas que no recuerdan sus sueños, pero sí la emoción que sentía. Sin embargo, desde que empecé a escribirlos algo cambió, porque cada vez me acordaba más y sabía contarlos de una forma más completa.



 Me duermo pensando que sueño tendré y que tengo que acordarme, y muchas veces me despierto en mitad de la noche contándo el sueño para mis adentros, como intentando aprendérmelo de memoria. A veces incluso hago anotaciones por la noche en un papel para que no se me olvide. Porque aunque de madrugada me acuerdo de todo con pelos y señales por la mañana recuerdo el sueño más difuminado y con alguna que otra laguna. Por la mañana solo despertarme dedico unos minutos a recorrer mentalmente el camino que han tomado mis sueños, suelo tener tres por noche. Primero recuerdo el último, que se acaba al sonar la alarma, por lo que lo tengo más reciente. Y después de recordar el último me acuerdo de los anteriores.
A veces me cuesta recordar los primeros sueños de la noche, tengo como alguna imagen o sensación pero no mucho más, sin embargo cuando me pongo delante de mi cuaderno y empiezo a escribir el sueño que recuerdo, voy acordándome de cosas de los otros y consigo contarlos bastante completos, aunque siempre me falta algo; no sé cómo he llegado allí o porqué tengo la sensación que siento.
Me gusta tanto escribir mis sueños... Cuando se lo digo a mis amigos lo primero que me suelen decir es que ellos no se acuerdan de sus sueños. Yo pienso que es porque no ponen interés ni le dan importancia a recordarlos. A mí me pasaba, sin embargo, ahora estoy sorprendida con todo lo que consigo recordar. Incluso cuando pienso que no tiene sentido el sueño, al escribirlo es como si mi bolígrafo cobrara vida y escribiera voluntariamente, porque las palabras se escriben solas  y el sueño sale a la luz.

Aparte de escribir el sueño en sí, suelo escribir reflexiones, sobre a qué me ha recordado el sueño, lo relaciono con sensaciones que he tenido o tengo en estos momentos, me fijo en cómo se comporta mi "yo onírico" y como me tratan las personas en el sueño, etc. También hago dibujos relacionados con el sueño, o no.
Siento que en mi cuaderno las palabras y dibujos fluyen solos, como si yo no lo manejara, y eso me hace ver lo que realmente siento, porque lo saco a la luz, y una vez escrito es más fácil analizar cómo te sientes.
Sabía que esto sería emocionante, pero no imaginaba que me iba a ayudar tanto a la hora de liberarme y poder escribir aquello que me hace mal y me preocupa. Realmente es como un diario, porque a través de los sueños voy contando mí día a día.

Doy las gracias a Pilar por haberme propuesto hacerlo y por crearme ilusión al hablar de su experiencia con los sueños. Ahora mi cuaderno forma parte de mí. Gracias.